miércoles, 26 de noviembre de 2014

La Navaja de Ockham, nominalismo y polémica de los universales.

Se denomina ‘Principio de economía’ o ‘navaja de Ockham’, la fórmula: «no hay que multiplicar los entes sin necesidad». O en una formulación más literal: «la pluralidad no debe introducirse innecesariamente». Si los conceptos no son realidades distintas del entendimiento que los piensa, es inútil multiplicar las distinciones entre los diversos tipos de seres que no hacen más que introducir confusión entre el pensamiento, allí donde se necesitaría claridad y concisión. En filosofía y en ciencia sólo son necesarios los conceptos que proceden del pensamiento intuitivo, o que se deducen de otros ya conocidos de esta manera. Así la navaja de Ockham simplifica y aclara el alcance de los problemas filosóficos.


Occam, franciscano defensor de la pobreza evangélica, adoptó en la célebre polémica medieval de los universales una posición nominalista: Doctrina filosófica que niega la existencia objetiva de universales, se opone al realismo y al idealismo.

Según Ockham, existen dos tipos de conocimiento:
- El conocimiento abstracto, que versa sobre las ideas y establece relaciones entre ellas. Sin embargo, no existe garantía de que esas relaciones correspondan a las relaciones que las cosas guardan entre sí en la realidad.
- El conocimiento intuitivo, único que posee certeza cuando hablamos de la realidad. Para que una proposición no sólo sea coherente, sino que también hable de la realidad, necesita de la evidencia inmediata presentada por los sentidos. A eso se denomina conocimiento intuitivo. La validez de este conocimiento está garantizada por la cosa conocida, ya que su causa es directamente ella misma. Pero entonces lo único que podemos conocer con certeza son cosas concretas, individuos, no formas universales, ni especies. Pero entonces, ¿qué pasa con los conceptos ( el hombre, el perro...) que expresan lo universal ?

Polémica de los universales.

Recibe este nombre el problema, clásico en filosofía medieval, que busca determinar qué tipo de entidad, o realidad, les compete a los términos universales. ¿Qué es, en realidad, «humanidad»? ¿Qué es verdaderamente «hombre»? Tras estos interrogantes, se halla como telón de fondo, la pregunta sobre qué clases de cosas existen. Como de ciertas cosas es obvio afirmar que existen, el problema se centró, teóricamente, en aquellas cuya existencia o inexistencia era problemático afirmar.

1 comentario:

  1. Trata de escribir con un estilo personal. Investiga, lee, contrasta información y cuando estés preparado haz tu aportación. Un artículo es algo más que un simple resumen o "corta-pega". interesante el vídeo

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