miércoles, 26 de noviembre de 2014

El nombre de la Rosa

El nombre de la Rosa


La obra transcurre en la Edad Media bajo el papado de Juan XXII. El franciscano Guillermo de Baskerville y su discípulo Adso de Melk, llegan a una abadía benedictina en los alpes italianos y famosa por su biblioteca con estrictas normas de acceso.
 
Guillermo debe organizar una reunión entre los delegados del Papa y los líderes de la orden franciscana, en la que se discutirá sobre la supuesta herejía de la doctrina de la pobreza apostólica, promovida por una rama de la orden franciscana: los espirituales. La celebración y el éxito de dicha reunión se ven amenazados por una serie de muertes que los supersticiosos monjes, a instancias del ciego bibliotecario Jorge de Burgos, consideran que siguen la pauta de un pasaje del Apocalipsis.
 
Guillermo y Adso intentan resolver el misterio descubriendo que, en realidad, las muertes giran alrededor de la existencia de un libro envenenado, un libro que se creía perdido, el segundo libro de la Poética de Aristóteles. La llegada del enviado papal e inquisidor Bernardo Gui inicia un proceso inquisitorial de amargo recuerdo para Guillermo, que en su búsqueda ha descubierto la magnífica y laberíntica biblioteca de la abadía.
 
El método científico de Guillermo se ve enfrentado al fanatismo religioso representado por Jorge de Burgos, el anciano bibliotecario que mantiene oculto el libro, quien tras la discusión con Guillermo comienza a devorar las páginas envenenadas del libro. En el forcejeo para recuperar el libro de manos del bibliotecario una lámpara cae accidentalmente, iniciando un incendio que arrasa con la biblioteca y la abadía entera.


El nombre de la rosa es, sin lugar a dudas, uno de los mejores retratos de la baja Edad Media. Puede que en algunos aspectos carezca de rigor histórico, pero la habilidad con la que aparecen representadas algunas de las ideas clave para comprender este periodo es inigualable. Con el teocentrismo medieval de fondo, y la crisis incipiente de una época que se termina.

Guillermo de Baskerville en la obra es una recreación literaria de Guillermo de Ockham, uno de los filósofos más polémicos de su tiempo, y que tuvo problemas ante las autoridades eclesiásticas por ejercer la libertad de pensamiento. El personaje Guillermo de Baskerville empieza a asomar toda una nueva forma de pensamiento, pensamiento que no se construye sobre la revelación ni la autoridad, sino sobre los argumentos racionales elaborados a partir de las pruebas obtenidas empíricamente. Toda la ciencia moderna aparece figurada en Guillermo y su particular modo de investigar los asesinatos de la abadía. Tiempos de crisis los que aparecen en la película: pensamientos que comienzan a superarse y otros que nacen lentamente.

Crisis y choque que se deja notar en otro de los puntos de la película: el conflicto interno de la Iglesia católica ante una orden naciente, los franciscanos, que cuestionan de un modo radical la vida opulenta y acomodada de las altas autoridades eclesiásticas. Persecuciones inquisitivas a aquellos que no están de acuerdo con la doctrina oficial, como a pasado siempre tanto en el ámbito religioso como en el político. La incapacidad de soportar que alguien piense distinto. 

Otro punto significativo era el obstáculo constante al libre pensamiento, reflejados en la biblioteca de la abadía, muy controlada, y mas significativamente aún con Jorge de Burgos que envenena las páginas del segundo libro de la Poética de Aristóteles para que cualquiera que lo leyese muriera envenenado. 

En el libro se menciona que los herejes son herejes (valga la redundancia) porque son incultos, ignorantes, simples, desconocen el bien, lo que se encuentra en estrecha relación con el intelectualismo moral de Sócrates, en el cual dice que solamente sabiendo qué es lo justo se puede obrar justamente, es decir, consiste en entender que el que actúa mal lo hace porque ignora lo que es el bien. Según esto, los herejes tienen un error de conocimiento, fruto de su ignorancia, ya que para Sócrates obrar mal es siempre involuntario, es decir, todo vicio es el resultado de la ignorancia y ninguna persona desea el mal; a su vez, la virtud es conocimiento y aquellos que conocen el bien, actuarán de manera justa. Para acabar con los herejes, según el intelectualismo moral de Sócrates, habría que enseñarles la virtud para que de esa manera, al obrar mal, no pensaran que lo que están haciendo está bien y les aporta felicidad, sino que se dieran cuenta de que lo que consideran como bueno no es tal y no les provoca más, que dar pasos hacia la infelicidad.

Por otra parte, el hecho de que el hombre está formado por cuerpo y alma, es decir, la teoría antropológica de Platón, en la cual dice que el hombre es la unión de cuerpo y alma, y el alma es anterior al hombre que constituye y es inmortal, mientras que el cuerpo es mortal. Debido a esto, el alma se encarnará en distintos cuerpos de acuerdo con el conocimiento que haya logrado obtener del mundo de las Ideas. O la teoría hilemórfica de Aristóteles según la cual, el ser humano es un compuesto de materia y forma. La materia se identifica con el cuerpo y la forma con el alma.
 

Aquí dejo un pequeño fragmento de la película que trata de una discusión entre Guillermo de Baskerville y Jorge de Burgos sobre la risa, uno de los muchos aspectos de este nuevo y emergente cambio de pensamiento, el choque entre dos generaciones.





1 comentario:

  1. Un artículo no es un resumen o un corta-pega DIRECTAMENTE SACADO DE EL RINCON DEL VAGO. te engañas a ti mismo si procedes así

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